Los animales fantásticos de 1° año

Los alumnos de 1° año de la Escuela Secundaria Albores realizaron producciones de animales fantásticos en el área “Práctica y Visual” como trabajo práctico inicial que les propuso la profesora Georgina Hegoburo. “El objetivo de este proyecto es que puedan crear su propio animal fantástico, basado en sus características personales, gustos y valores”, explicó la docente.

La actividad consistió en crear un animal fantástico en una hoja de tamaño A4 y ponerle un nombre. Luego, desarrollar una producción escrita donde describan características físicas, valores y “poderes” del animal. A partir del dibujo y las descripciones, poner en juego la imaginación, la creatividad y los conocimientos de los recursos plásticos para trabajar con materiales convencionales y no convencionales: cartón, lanas, hilos, rollos de cartón, alambres, botones, papeles, temperas, alimentos no perecederos, etc.

Los estudiantes le dan vida a su animal tridimensional, los mueven sobre el banco y sonríen. Inventar-nos, crear-nos, soñar-nos e imaginar-nos.

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Un hermoso día el de hoy

“Ganesha es panzón, por lo mucho que le gustan los caramelos,
y tiene orejas y trompa de elefante. Pero escribe con manos de
gente. El es maestro de iniciaciones, el que ayuda a que la gente empiece
sus obras. Sin él, nada en la India tendría comienzo. En el
arte de la escritura, y en todo lo demás, el comienzo es lo más importante.
Cualquier principio es un grandioso momento de la vida,
enseña Ganesha, y las primeras palabras de una carta o de un libro
son tan fundadoras como los primeros ladrillos de una casa o
de un templo”.

“Escribir sí” – Eduardo Galeano

 

El libro abre sus páginas y las historias vuelan. Y en las historias hay recuerdos, personas, viajes y lugares. Historias que viajan en papeles, abren puertas para construir nuestros caminos y conectarlos con los senderos de las otras personas, de otros seres: nuestros compañeros. Si las historias se conocen, cruzan y unen, hay un encuentro.

El lunes 5 de marzo los chicos de primero de la Escuela Secundaria Albores están sentados en el hall de entrada de planta baja, forman una ele que nace a dos metros de la puerta de entrada y termina delante de las puertas del patio y el aula atelier. Suenan canciones de la banda No Te Va Gustar, los chicos se saludan, charlan y sonríen. Es el primer día de clases de la “Semana de recibimiento”, dispuesta por la Dirección Provincial de Educación Secundaria. “Ésta semana resulta un «acompañamiento específico» cuya característica central es habilitar un espacio de hospitalidad hacia los ingresantes apuntando a la construcción del oficio de estudiante”, según el Comunicado N° 314 de la Dirección Provincial[1].

A las 8:15 es el saludo general de bienvenida y suben al aula del primer piso. Los acompañan la directora Dalila, los preceptores Anabel y Nahuel, y Valeria, la profesora de Prácticas del Lenguaje. Luego de pasar lista y ver las sonrisas tímidas de los chicos al escuchar sus nombres, Anabel les propone hacer una recorrida y reconocimiento por el primer piso, la planta baja y el patio. Al regresar al aula, Anabel comenta pautas y horarios de los recreos y el almuerzo y las normas de organización de las viandas.

Los noté ansiosos, nerviosos, predispuestos y con muchas ganas. La semana es una adaptación al nuevo nivel secundario, trabajar cómo nos manejamos adentro de la escuela y las cuestiones organizacionales. Una actividad que hicimos fue juegos colaborativos en equipos para repasar puntos del Acuerdo Institucional de Convivencia (AIC)”, cuenta la preceptora Anabel.

Uno de los temas principales de la charla es trabajar la responsabilidad y la auto organización, de manera individual y colectiva. Un ejemplo concreto es que los chicos chequeen sus cuadernos y lo comuniquen a sus familias; respetar las pautas de orden, higiene y limpieza, la toma de conciencia y la dimensión de lo grupal-colectivo del curso para habilitarnos a crear, construir y aprender.

[1] SEMANA DE RECIBIMIENTO

 

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¡Felicidades argentinas y patrióticas para todos!

Que sea una nueva ilusión para nuestra patria, una esperanza renovando para el Bicentenario expectativas y utopías…

Nadie es la patria

Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.

Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia
sobre negros jardines.

La patria, amigos, es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban, argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.

Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
ese límpido fuego misterioso.

Cámara estenopeica. Alumnos Secundaria Albores

Una cámara estenopeica es una cámara fotográfica sin lente que consiste en:

A.- una caja estanca de luz.
B.- con sólo un pequeño orificio por donde entra la luz, el estenopo.
C.- un material fotosensible.

Para producir una imagen nítida es necesario que esta apertura sea muy pequeña. El obturador de la cámara normalmente consiste en un material que no permite el paso de luz con el que manualmente se tapa el orificio. Debido al tamaño del orificio el tiempo de exposición normalmente es mucho mayor al necesario en cámaras convencionales; puede ir desde 2 segundos hasta más de una hora.

La imagen puede ser proyectada sobre una película, o sobre un sensor digital CCD.

 

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